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El duro camino de Cloud9 hasta hacer historia en los Worlds y todo lo que puede aprender NA de él
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El duro camino de Cloud9 hasta hacer historia en los Worlds y todo lo que puede aprender NA de él

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Cuando se apagaron las luces en Gwangju el pasado sábado, seguían soplando vientos de cambio para League of Legends. Con el balance de poder temblando tras la prematura muerte de los representantes coreanos, Europa y Norteamérica se enfrentaron por ser el primer equipo occidental en una final del campeonato del mundo desde 2011. Cloud9 no jugará el mejor de cinco más importante de la temporada, pero puede que haya cambiado la mentalidad de toda una región.

Fnatic cerró la semifinal por la vía rápida con un 3 a 0 contundente, provocando una sensación de deja vu a los fans respecto al día anterior con la victoria -también solvente- de Invictus sobre G2 Esports. Cloud9 terminaba su participación en el torneo nada más y nada menos en semifinales. Si hace cuatro meses se encontraban en la última posición de la LCS norteamericana, ahora firmaban la mejor actuación de un equipo de su región en la historia de los mundiales.

Sobreviviendo al grupo de la muerte, y lo que es más importante, sentenciando a los coreanos de Afreeca Frecs en cuartos, el equipo había demostrado que no era una utopía competir de tú a tú y llevarse la victoria. Sam "Kobe" Hartman, un histórico de la región norteamericana, estaba al borde de las lágrimas al presenciar algo que respondía más a lo que le dictaban los deseos de su corazón que los fríos pensamientos de su cabeza. El mensaje estaba claro: algo había cambiado y ahora es el turno del resto de la región para aprender del éxito de Cloud9.

No más estrellas mimadas

C9 Reapered Reapered ha reconducido el camino de Cloud9 tras años confiando en sus grandes estrellas.

Los equipos profesionales de League of Legends han evolucionado con el tiempo. El crecimiento de la competición así lo ha exigido y aquellos que no se adaptaban eran reemplazados por otros dispuestos a hacerlo y con el talento para conseguirlo. Darwinismo deportivo.

Hubo una época donde los jugadores eran los jefes del propio equipo; las estrellas de rock sin las que no había concierto. Incluso Cloud9 funcionaba así, sin embargo, la figura del coreano Bok “Reapered” Han-gyu cambió esta tendencia a lo largo de sus dos años como entrenador jefe de la organización norteamericana.

Sin embargo, el golpe de autoridad final por parte de Reapered, sucedió este mismo Split de verano con una noticia que dejaba sin palabras a los fans del equipo y que pilló con el pie cambiado a media escena. Nicolaj “Jensen” Jensen, Zachary “Sneaky” Scuderi y Andy “Smoothie” Ta pasaban a ser sustitutos, ocupando sus puestos en el quinteto titular los jugadores de la academia Greyson “Goldenglue” Gilmer, Yuri “Kieth” Jew y Tristan “Zeyzal” Stidam.

Desde un punto de vista externo, este movimiento causó un escándalo en la comunidad. De espaldas a la comunidad, un cada vez más poderoso Reapered se había reunido con el propietario del equipo, Jack Etienne, y le había comunicado que en su opinión “este equipo nunca llegará a playoffs”.

La queja del entrenador no nació por falta de habilidad de sus jugadores, si no de una falta de motivación. La organización hizo un salto de fe confiando en la figura de Reapered, demostrando a sus jugadores que su puesto no estaba garantizado y que estaban dispuestos a comprometer sus resultados si eso implicaba que jugara quien se hubiera ganado el puesto. Es necesario decir que la temeridad es menos cuando ni Cloud9 ni otro equipo en Norteamérica puede temer por su plaza en una competición donde no existe el descenso deportivo.

La medida disciplinar, camuflada de cambio de rumbo deportivo, probó rápido su eficacia. Jensen entendió el órdago lanzado por Reapered y pasó de estar en Diamante I a tener 500 puntos en Challenger en una semana. Eventualmente, tanto él como Sneaky volvieron a la titularidad, y solo mantuvo su puesto Zeyzal. Sin embargo, el precedente estaba sentado y abría una segunda oportunidad para que Cloud9 creciera.

Encontrando agua en el desierto

Si sigues League of Legends el suficiente tiempo, seguramente hayas escuchado la siguiente frase “Norteamerica no tiene talento”. El concepto, repetido como un dogma, de que la región es incapaz de cultivar jugadores locales es algo que siempre aparece en la discusión anual que patrocinan los Worlds sobre el nivel de cada competición que manda representantes.

Sin embargo, aunque en un ratio menor a otras regiones como Europa o Corea del Sur, sí que se encuentran esas excepciones a la supuesta norma. Counter Logic Gaming dio la sorpresa a todo el mundo conquistando su región y llegando a la final del MSI de 2016 con Choi “Huhi” Jae-hyun como único importe en el equipo. El mismo año, el norteamericano Joshua “Dardoch” Hartnett irrumpía como un jungla novato dispuesto a hacerse un nombre costase lo que costase.

Pero Norteamérica siempre ha tenido dos problemas respecto al talento. El primero es que la escasez del mismo puede provocar que se les sobrestime. El contar como jugador regional, en una competición plagada de jugadores traídos de otras ligas, infla su valor. Y no hay que mirar más allá del caso Dardoch para ver un claro ejemplo.

El segundo problema es una falta de compromiso a la hora de desarrollar dicho talento. Las organizaciones siempre han tenido miedo a incorporar novatos debido a la existencia del descenso. La falta de experiencia podía provocar peor rendimiento del esperado, y si terminabas descendiendo, era una sentencia de muerte para la organización en términos de patrocinios, visibilidad y fan base. Por lo tanto, en una región donde el dinero no escasea, se priorizaba adquirir agentes libres ya probados en competición, aunque sus días de esplendor hubieran quedado atrás.

Riot Games ha dado herramientas a los equipos. Mediante la creación de una liga de academias y la eliminación del descenso, se crea un entorno seguro para probar jugadores y darles experiencia. Y mediante el Scouting Grounds, unos días de prueba en los estudios de Riot Games, los equipos pueden ver de cerca en un entorno competitivo el talento de la cola en solitario de clasificatorias.

El pasado diciembre de 2017 en la edición del Scouting Grounds tuvo lugar el primer draft de jugadores, emulando el sistema de la mayoría de deportes profesionales en Norteamérica, como en la NBA. Cada equipo franquicia de la LCS NA tenía una elección con la que escoger a un jugador, se "draftearían" 10 jugadores del total de 20 que participaban.

Algunos equipos decidieron vender sus puestos en el draft, como si no confiaran en este sistema cuando pueden tirar de talonario para tapar sus carencias. Cloud9 decidió invertir en dichas plazas, pasando de poder escoger a un único jugador a contar con tres elecciones, demostrando así su compromiso en buscar nuevas promesas.

La organización ya tenía experiencia rebuscando en SoloQ. Cuando anteriormente se ha hablado de talento nos hemos centrado en otros equipos, dejando casos como el de Juan Arturo “Contractz” García de lado. El jungla no ha tenido su mejor temporada este último año en Golden Guardians, pero su paso desde Cloud9 Academy en 2016 al equipo principal el año siguiente no dejo indiferente a nadie. De hecho, su estilo agresivo con campeones como Kha’Zix o Lee Sin hizo que se llevara bastantes halagos.

C9 Licorice Licorice ha demostrado ser uno de los mejores debutantes autóctonos de la historia en Norteamérica.

Mucho más sonado ha sido el caso de Eric “Licorice” Ritchie, quien ya estuvo también en Cloud9 Academy durante 2016, volvió al equipo para suplir la salida de toda una institución como Jung “Impact” Eon-yeong. Los fans no se mostraron convencidos del cambio, pero las dudas se disiparon al final de ese mismo Split. El novato no tenía nada que envidiar al veterano.

Haciendo gala de un amplio repertorio de campeones como pudiera ser Fiora, con la cual granjeó sustanciales ventajas a base de splitpush y se llevó duelos en líneas laterales, u Ornn, un tanque canónico gracias al cual facilitaba iniciaciones a sus compañeros que se podían traducir fácilmente en victorias. Licorice se llevó el premio de Rookie del Split sin debate alguno.

Es el historial de Cloud 9 desarrollando talento lo que hace poco sorprendente el caso de Robert “Blaber” Huang. Anteriormente conocido como “blaberfish2”, fue reclutado por el equipo en los mencionados Scouting Grounds y en medio año pasó de ser un jugador desconocido de ELO alto, al jungla titular del equipo LCS. Aunque el foco de los elogios sería su compañero en la calle superior, la incorporación de Blaber junto a los cambios en el resto del quinteto titular, abrieron un nuevo camino a Reapered para dirigir al equipo.

1+1 suplentes, son 7 jugadores

C9 Goldenglue A pesar de ser denostado por muchos, Goldenglue ha demostrado ser un jugador útil para el fondo de armario de Cloud9.

Algo que siempre se ha envidiado desde occidente es la capacidad de los equipos orientales a la hora de manejar plantillas de más de cinco personas de forma solvente. En vez de restar en cuanto a química del equipo, el que haya jugadores suplentes les permite tener una mayor diversidad estratégica y de estilos de juego. Reapered consiguió incorporar esta dinámica a lo largo del Split de verano en el equipo, utilizando dos duplas de jugadores en la jungla y el medio: Blaber y Jensen, Svenskeren y Goldenglue.

La idea tras estas dos combinaciones era cambiar la dinámica entre ambas posiciones a polos opuestos. Cuando jugaban Blaber y Jensen, el jungla novato jugaba alrededor de medio siguiendo las instrucciones del midlaner. Si, en cambio, jugaban Svenskeren y Goldenglue, se centraban en conseguir empujar la oleada en medio para que el midlaner siguiera las instrucciones y apoyara a su jungla en líneas exteriores o invasiones al terreno neutral del rival.

Plantilla c9 La variedad estratégica proporcionada por los suplentes de Cloud ha sido clave en la temporada de verano de la LCS NA. Gamesoflegends.

Esta tendencia fue perdiendo importancia a lo largo del Campeonato Mundial. Para empezar, la norma de Riot Games que lleva un tiempo lastrando a los conjuntos asiáticos y que solo permite usar un suplente en el torneo, echaba por tierra las posibilidades de usarla a plena potencia. Además, la experiencia previa es importante y la veteranía de Svenskeren hizo que acabara jugando todas las partidas del evento principal y playoffs, mientras que Blaber jugó más en la fase previa.

Pero a nivel local, la dinámica fue una de las razones por las que Cloud9 se convirtió en una fuerza a temer. Firmando una segunda posición pese a haber empezado el Split en la décima. Muy posiblemente, su éxito fue uno de los factores que hizo a Riot Games replantearse su normativa sobre los suplentes.

A modo experimental, se permitió a los equipos usar a siete jugadores en los playoffs en lugar de solamente seis. Este cambio en la dinámica interna de Cloud9, tiene su mayor éxito en la serie contra Team SoloMid. Gracias a las sustituciones le dieron la vuelta a la eliminatoria para acabar ganándola con un 3-2.

Siempre con un truco bajo la manga

Disponer de más jugadores te permite jugar de diferentes formas, pero también te amplía de forma natural el repertorio de personajes disponibles. Cloud9 evidencia esto, ya que ha sido un equipo muy creativo con su selección de campeones a lo largo del año. El equipo está dispuesto a probar en entrenamientos cualquier cosa la cual crean que pueda funcionar, dando lugar a respuestas imaginativas que usan en competición.

Si se revisa la prioridad a los personajes en la LCS NA en verano, uno observa que, a diferencia del resto de ligas, Zilean se convirtió en una presencia habitual. Jensen lo combinaba con la Kindred de Blaber, haciendo que con sus ambas definitivas no fuera fácil realizar escaramuzas contra ellos. El resto de equipos se vio en la tesitura de, o bien empezar a jugarlo también para denegárselo, o bien bloquearlo durante el draft.

Más anecdótica fue Quinn. El personaje es todo menos una selección habitual en competiciones oficiales, y más extraña todavía siendo para un tirador y no para un enfrentamiento en la línea superior. Esto es otro rasgo característico de Cloud 9: buscan soluciones creativas a los problemas que todos los equipos se enfrentan. Si el equipo rival ve sin "banear" un personaje que está muy fuerte en el metajuego, es porque seguramente van a tener alguna selección imaginativa preparada.

El mejor ejemplo de esto lo tenemos la final del clasificatorio regional contra Team SoloMid. En la primera partida, Licorice demuestra un nivel impresionante con Aatrox. TSM decide priorizarlo desde el lado azul en el siguiente mapa. Esto activó la carta trampa colocada meticulosamente por Reapered y sus pupilos. Hecarim le dio una lección a Hauntzer y al cuerpo técnico de TSM.

Esta estrategia no está libre de fallos. El no estar habituado a este tipo de elecciones puede dar como resultado una mala lectura de lo que puedes hacer con el personaje. Durante la final de los playoffs, Sneaky seleccionó a Twitch como respuesta ante Kai’Sa. La idea era tener un personaje que escalara igual o mejor, pero la realidad fue que la débil fase de líneas del campeón le dio todo el control de la parte inferior del mapa a Team Liquid. Algo similar sucedió en la pasada semifinal contra Fnatic, donde el Ekko de Licorice probó ser ineficaz frente al Viktor de Bwipo.

Cloud9 puede haber creado un punto de inflexión para NA

Cloud9 Worlds

El año competitivo de las franquicias ha terminado para toda la región de NA. Team Liquid dominó localmente montando un súper equipo a golpe de talonario. Team SoloMid sorprendió, para mal, quedándose fuera de cualquier final regional y del mundial por primera vez en su historia y 100 Thieves apenas fue relevante en estos Worlds tras competir con el tirador de la academia.

Una vez más, Cloud9 fue el último representante de su región en abandonar el Campeonato del Mundo. Pero lo hicieron dejando su marca en la historia al ser el primer representante norteamericano que llega a semifinales. No sólo eso, si no que tras seis años, Cloud9 ha resultado ser el segundo equipo occidental en la historia capaz de ganar un mejor de cinco a un equipo coreano.

El orgullo patrio por los récords se mezcla con la frustración de saber que el sueño se acabó, al menos de momento. A base de preocuparse por el talento local, depositar la confianza en la persona que debía dirigir a su equipo, establecer dinámicas que nadie más en su región ha implementado todavía y no tener miedo a jugar según su propio estilo, Cloud9 tiene razones para considerar 2018 todo un éxito.

Soplan vientos de cambio para el League of Legends. Los cuales nos han dejado con cero posibilidades de las sempiternas nubes coreanas para la final de este sábado. La hegemonía del país asiático está en stand-by y, o bien Europa o bien China, se alzarán con el trofeo. La LCS NA tiene razones para creer en poder luchar en 2019, sobre todo si aprenden varias de las lecciones que Cloud9 ha impartido este año.

Fotos de lolesports.

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