Publicidad

La burbuja de los esports, según varios expertos: desde una industria “inflada” hasta “completamente insostenible”
Industria

La burbuja de los esports, según varios expertos: desde una industria “inflada” hasta “completamente insostenible”

Publicidad

Publicidad

Todo lo que rodea a los esports convive en una cierta incógnita al tratarse de una industria relativamente joven que ha empezado a despuntar de verdad hace poco. Resulta sencillo quedarse con los titulares rimbombantes con números de siete u ocho dígitos, pero bajo la superficie convive una inquietud acerca de la viabilidad real de los esports y la posibilidad de una burbuja latente que puede explotar en cualquier momento.

Este temor no es nuevo -ni mucho menos- pero un extenso reportaje de Cecilia D’Anastasio, periodista de Kotaku, ha vuelto a poner el foco sobre el problema. La autora ha contactado con diversos expertos de la industria que han dado su opinión acerca del estado actual de los esports y la existencia de una burbuja en ellos. Las respuestas muestran una preocupación evidente hacia los deportes electrónicos y una estructura que han calificado de “inflada” y “completamente insostenible”.

"No tiene sentido poner tanto dinero"

El reportaje de Kotaku explica que la opacidad del mercado de los esports dificulta mucho la tarea de verificación de los ingresos que se reciben realmente desde la industria. Los pocos informes que hay al respecto, poniendo a Newzoo como ejemplo, son calificados como opacos por algunas de las fuentes a las que ha tenido acceso la periodista.

Sin embargo, el otro gran problema de los esports es la enorme cantidad de dinero que hay invirtiéndose en un sector que todavía no ha podido demostrar ser capaz de devolverlo. Algo similar ya explicamos a finales de 2018, tomando como base un artículo publicado por Sports Business Journal, en el que varios expertos norteamericanos avisaban de una “sobrevaloración” del mercado.

Esl Katowice Crowd

La periodista cuenta en su artículo con el testimonio de Frank Fields, el manager de patrocinios en Corsair, alguien con una dilatada trayectoria en los esports. “Todo el mundo con el que hablo en esta industria sabe que hay valor en los esports, pero ni de cerca la valoración que recibe hoy en día”, cuenta.

Para el reportaje, se cuenta con hasta 17 expertos de la industria norteamericana de los esports que la calican de “inflada” y otros de “completamente insostenible”. En el artículo se destaca que las declaraciones sobre el tema son controvertidas ya que todos ellos aman el sector de los deportes electrónicos y buscan su crecimiento, pero de una forma sostenible.

“No tiene sentido poner tanto dinero en una industria que no mueve tanto”

No tiene sentido poner tanto dinero en una industria que no mueve tanto”, explica Fields a Kotaku a la vez que habla de que en el mejor de los casos en el futuro se podrá solucionar el tema de la burbuja antes de que explote. Como alguien dentro de la industria desde hace más de una década y media, Fields relata que 13 años atrás hizo un viaje de 17 horas para acudir a un torneo de 1000 dólares en premios. Lejos queda ya todo aquello.

Un problema salarial

Uno de los mayores problemas a los que apunta el artículo es el crecimiento exponencial de los salarios desde hace algún tiempo hasta niveles “completamente insostenibles”. La entrada de sistemas de franquicias habría alterado todo el sistema con inyecciones de capital mastodónticas, pero –una vez más- sin la seguridad de ser una industria con una capacidad de retorno monetario tan grande.

Hay mucho dinero entrando, pero no tanto saliendo”, detalla Fields para Kotaku. Jurre Pannekeet, analista de Newzoo, relata que ha tenido acceso a los ingresos de 14 equipos de esports y la mayoría de ellos generan pérdidas, aunque descarta entrar en cifras concretas. Cuando D’Anastasio pregunta si esa mayoría de equipos con déficit hace referencia a un poco más de la mitad de los equipos o a una gran mayoría, el analista contesta contundente: “Probablemente esté más cerca del 89 por ciento (de los conjuntos) que del 50 por ciento”.

La periodista también cuenta que habló con un empleado de Riot Games que había tenido conocimiento de los ingresos que generaba la parte de esports de League of Legends. Cuando le preguntó sobre si la LCS, la mayor competición norteamericana de LoL, hacía dinero, la respuesta del trabajador fue reírse. Según explica en el reportaje, el objetivo actual sería prevenir la pérdida de dinero de forma “indefinida”.

Esports Crowd

El reportaje al completo de D’Anastasio se explaya y detalla parte de la historia de los esports y su llegada hasta la actualidad. Una de sus últimas fuentes, involucrada en Overwatch League, lo tiene claro: si hay una burbuja en los esports y explota, estos seguirán existiendo porque las ganas de competir de la gente y la pasión por los videojuegos no desaparecería con ella. “Si hay una burbuja, dejad que explote, que todo vuelva a un lugar sostenible y empezar a construir desde ahí”, le cuenta a la periodista.

En España el cierre del canal de Movistar eSports a finales del año 2018 desató algunas alarmas sobre la posibilidad de una burbuja estallando, Ahora tenemos el ejemplo de MAD Lions E.C., una organización que parecía extremadamente sólida, y una de las más potentes a nivel nacional, cerca de replantear su estructura al completo.

No es la primera vez que los deportes electrónicos tienen que hacer frente a una situación similar a nivel global: en 2008 todo reventó con la llegada de la crisis económica, una de la que todavía nos estamos recuperando a trompicones. Entonces, aunque no hubiera existido aquella recesión la apresurada inyección de capital podría haber hecho que todo se desmoronase por sí solo.

Ahora la base es mayor, los pasos se han dado con más cautela hasta que todo ha comenzado a despegar. Lo triste es que ahora, cuando los esports cogen velocidad, se busque meter una marcha adicional que provoque que la industria se cale, si no hace que el motor reviente.

Imagen vía ESL

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir