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Blizzard al fin hace caso a la comunidad con los nerfeos de Hearthstone, pero convierte el juego en un nido de Cazadores
Hearthstone

Blizzard al fin hace caso a la comunidad con los nerfeos de Hearthstone, pero convierte el juego en un nido de Cazadores

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Hace un par de días, la cuenta oficial de Hearthstone hacía públicos unos esperadísimos nerfeos a cartas completamente claves del metajuego, entre las que están dos de los estandartes del Druida, la clase más dominante del último año en el juego. A las pocas horas de esto, los cambios ya estaban implementados en Hearthstone. Blizzard parece haber cambiado de rumbo, justo cuando más se pedía por parte de los jugadores.

Dos semanas después del aterrizaje de la última expansión del juego de cartas, 'La Arena de Rastakhan', y dos meses después de los últimos ajustes de balance que pusieron en pie de guerra a la comunidad, el Team 5 ha actuado contra una serie de arquetipos considerados como tóxicos para un gran grupo de jugadores como los Druidas que usan el Rampeo, Chamán Espantagón, Pícaro Arma y Paladín Impar.

¿Adiós al Druida?

"Esta actualización de equilibro se centra en mejorar el buen estado a largo plazo de los modos estándar y salvaje. Hemos optado por realizar estos cambios antes de lo normal dentro del ciclo de expansión". Esa es la frase con la que arranca el post que anuncia dichos cambios de balance, y de la que se pueden sacar muchas cosas si se lee entre líneas.

Para empezar, el equipo a cargo del balance del Hearthstone nunca ha tenido excesiva prisa por alterar el metajuego. Resulta extraño que esa prisa por empeorar cartas clave del modo estándar, llegue a pocos meses del cambio de año y de la marcha de tres expansiones hacia salvaje, momento donde sí se realizan ajustes profundos en el juego. Es cierto que hace ya unos meses de la marcha de Ben Brode, y es posible que se haya cambiado la filosofía inmovilista con el nuevo equipo a cargo del juego.

Por otro lado, cabe destacar que se han cambiado un total de cinco cartas. Una básica, una clásica, dos de 'Caballeros del Trono Helado' y una de 'Kóbolds y Catacumbas'. Ese ajuste al modo estándar apenas durará un par de meses, dentro de los cuales diremos adiós al Año del Cuervo. Sin embargo, sí que nos podemos creer lo de que tocaba atender el modo salvaje, porque es ahí donde irán a parar la mayoría de estas cartas.

Efectos secundarios: Cazador domina Hearthstone

Clases Hearthstone Cazador Cazador aparece en más del 31% de las partidas, y subiendo. Metastats.

El problema puede llegar cuando se debilitan cuatro arquetipos muy poderosos (más si tenemos en cuenta que Nutrir y Crecimiento Salvaje se usan en muchas barajas distintas de Druida), mientras no se toca nada de la reciente expansión. El resultado puede ser el que se está viendo durante estas primeras horas: Cazador Hechizos se juega en una de cada dos partidas, y la clase es aún más popular.

Cazador no está lejos de esos 40% de popularidad que tuvieron Druida y Chamán, las dos clases más dominantes de estos últimos dos años de Hearthstone. El asunto es que apenas llevamos dos días dentro de este renovado metajuego y no se atisba en el horizonte un techo para Cazador, ni un rival que le plante cara. Por poner un ejemplo, dos de las barajas que mejor funcionan contra este Cazador Hechizos son el Druida Taunts y el Paladín Impar; y las dos han recibido un varapalo en este último parche.

¿Un augurio? Cazador va a seguir dominando el juego por completo a corto plazo, posiblemente deteniéndose en ese 40% de popularidad que lograron otras clases antes. A menos de que el nuevo equipo a cargo de Hearthstone sea mucho más rápido que el anterior y actúe contra el Cazador, esta clase dominará el juego hasta febrero o marzo.

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