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Battlefield V pierde parte de su esencia con Firestorm, su apuesta por el Battle Royale
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Battlefield V pierde parte de su esencia con Firestorm, su apuesta por el Battle Royale

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Electronic Arts (EA) ya tiene su segundo Battle Royale y en esta ocasión ha sido DICE, a través de su franquicia más popular dentro de los shooters multijugador, la encargada de apostar por el género de moda. Firestorm se estrena este mismo 25 de marzo dentro de Battlefield V y el juego ya tiene todas las partes de un juego compuesto por piezas que ha perdido parte de su esencia con el último añadido.

Para los aficionados más veteranos de la saga, los pilares más importantes de Battlefield eran la destrucción de edificios, el juego en equipo desarrollado a través de las clases y la utilización de vehículos como parte fundamental de una partida: dividiendo el terreno -a menudo- en tierra, mar y aire. Sin embargo, Firestorm aboga por eliminar las clases y parecerse más a Fortnite o PUBG que a Apex Legends, algo cuanto menos irónico.

Un desarrollo por partes

Lo cierto es que Battlefield V cambia poco nada de los fundamental que presentó a finales de 2018: un juego brillante en lo técnico, apabullantemente bonito y con una jugabilidad sensacional que habría triunfado de tratarse de otra época, pero salió en un momento en el que la ausencia de Battle Royale era una losa demasiado grande.

Con el desarrollo ya en sus estancias finales, los encargados de Battlefield V anunciaron en el E3 2018 la existencia de un modo que venía a cubrir un déficit que ya entonces se antojaba importante y Call of Duty: Black Ops 4 rellenaría sacrificando la campaña sin sonrojo. En cambio, en DICE intentaron hacerlo todo –por partes, sí, pero todo: campaña, multijugador y battle royale.

Finalmente, el juego se lanzó en noviembre de 2018 con dos piezas de un todo e incluso alguna de ellas con ausencias importantes (el multijugador apenas presentaba un par de facciones de inicio –algo escaso tratándose de la 2ª Guerra Mundial). En octubre, con el tiempo encima, los responsables de Battlefield V anunciaron que el modo battle royale se retrasaría hasta el 25 de marzo. Cita a la que, hoy sí, no han faltado.

Un regusto conocido

Cualquier jugador que haya estado en contacto con el género sabe ya lo básico y Firestorm no inventa nada: te despliegan sobrevolando un mapa gigante donde eliges cuándo y en qué lugar aterrizar, sin armas más que un simple cuchillo (a falta de dos buenos puños) y con la esperanza de ganar alguna partida.

El primer impacto hacia los fans de la saga llega nada más elegir al personaje y es que se nos especifica que la selección de rol atañe nada más que a la apariencia de un avatar al que no vamos a ver nunca porque se juega en primera persona. Esto no solo atenta contra las bases de Battlefield -donde el juego en equipo y la aparición de varios roles combinados se antojaba indispensable para ganar partidas- sino que queda en evidencia cuando Apex Legends ha podido equilibrar un sistema con más de ocho personajes diferentes con habilidades únicas cada uno.

No es posible jugar a Firestorm y no tener la sensación de que algo se ha quedado por el camino: demasiado interesado en intentar ser accesible para todos, sin accesorios que lo “compliquen” o roles predefinidos que puedan servir como una barrera de entrada para el usuario novel.

Por supuesto, esto ira por gustos y los habrá que dirán que para jugar con las clases ya están los modos tradicionales, pero no es menos cierto que sus compañeros de Respawn Entertainment han demostrado que se puede hacer un juego exitoso arriesgando un poco y creando una fórmula más o menos propia con las bases ya conocidas por todos para dotar de un poco de imaginación al juego.

Llega tarde y desesperado por sumarse a una moda en la que podría haber encajado con personalidad pero lo ha hecho copiando a la más popular de la clase

Mientras tanto, Firestorm aspira a arañar alguna venta más tras un lanzamiento que cosechó 7,3 millones de copias vendidas y la decepción de EA por no haber conseguido más. Battlefield 1 –un juego peor en todos los aspectos- vendió 10 millones apenas un par de años antes. Battlefield V ya está completo, al menos de base, pero la sensación es que su Battle Royale llega tarde y desesperado por sumarse a una moda en la que podría haber encajado con personalidad pero lo ha hecho copiando a la más popular de la clase.

Imagen vía EA

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