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La historia del gallego que venció a 1.000 personas en el Six Invitational de Montreal
Xataka eSports

La historia del gallego que venció a 1.000 personas en el Six Invitational de Montreal

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Montreal. Tras casi tres horas de partida, Penta Sports se alza campeón del Six Invitational en la ciudad canadiense. En sus filas hay un gallego que lleva bastante tiempo compitiendo en Rainbow Six Siege a pesar de no ser uno de los deportes electrónicos troncales en España. Dos títulos de campeón del mundo acreditan a Daniel "Goga" Mazorra como uno de los mejores jugadores de la historia del país y el tercero logrado el pasado fin de semana lo confirma otra vez.

A pesar de ser un estudiante más de un grado medio al que le gustan los videojuegos, Goga le dió una segunda oportunidad al juego a sus inicios y hoy no puede estar más contento: "Me convencieron para jugar la beta de Rainbow Six Siege y no me gustó demasiado. Me insistieron ya cuando salió el juego y entonces sí que me vicié. Comencé jugando con ellos, al mes entré en gBots, y otros diez después conseguí un puesto en Penta".

He tenido la oportunidad de vivir en el estadio esa fase final del Six Invitational cerca de Daniel y ni él mismo se creía la hazaña realizada. No es que Penta no fuera uno de los equipos favoritos al título, pero durante la semifinal frente a los brasileños de Black Dragons se destaparon algunas lagunas en su juego: "hemos jugado fatal", me confesaba tras el encuentro.

Todos los elementos contra Penta

La segunda semifinal les deparó el cruce menos deseado. Evil Geniuses, que contaban con el jugador local más querido, Troy "Canadian" Jaroslawski, se impuso a Rogue y era su rival en la final por el título. El ambiente iba a ser un gran problema, ya que las cerca de 1000 gargantas iban a animar a favor del otro equipo y en contra de la escuadra del gallego. A pesar de llevar unos cascos intraauriculares para comunicarse y otros para insonorizarse del ruido, Daniel y sus compañeros escuchaban el incesante apoyo del público a sus rivales. "Claro que les escuchaba, es muy emocionante ganar así."

"Queríamos entrar fuertes a la final y por eso hicimos que nuestros mejores mapas fueran los primeros", relata un Goga que vio como su equipo era incapaz de luchar contra el caldeado ambiente y fruto de su falta de concentración perdieron esos dos primeros mapas y se quedaban al borde de la eliminación. "A nivel individual he jugado fatal, necesitamos ir ganando rondas para motivarnos. Café ni lo jugamos y en Banco sólo teníamos dos estrategias preparadas", reconocía.

Todo se decidió, como no podía ser de otra manera, en Coastline, el mapa inspirado en una discoteca de Ibiza. "Ahí también fuimos sobre la marcha", cuenta Daniel. Decía el difunto Alfredo Di Stéfano que "las finales no se juegan, se ganan" y quizás la estrategia de un quinto mapa por el título, incluso en un esport tan táctico como el Rainbow Six Siege, pasa a un segundo plano y el ratón y el teclado pasa a controlarse con las emociones.

Prueba de ello fue la necesidad de llegar a la prórroga en el quinto y definitivo mapa. Toda la final parecía escrita por un guionista, uno de películas de terror según Evil Geniuses y el más edulcorado de todo Broadway para Penta. Como no podía ser de otra manera, el último minuto de la última ronda iba a ser un momento memorable.

Ese clutch time, instante en el que apenas queda tiempo para una jugada y en el que hace falta que los grandes jugadores se erijan como auténticas figuras. Decía el genial comunicador conocido por ser la voz de la NBA en España cuando esta se emitía en La2, Ramón Trecet, que el clutch time es aquel momento "en el que más calienta el sol". Al danés Niclas "Pengu" Mouritzen no le quemó ni la Type 89 ni la Bearing-9 para llevarse un 1 vs 2 que ya es historia de los deportes electrónicos.

Es cierto que Rainbow Six Siege está logrando crecer poco a poco en la comunidad española y buena prueba de ello es la Predator de ESL en la cual participa el propio Goga, pero la estancia en Canadá, un país que vive con auténtico fervor los Juegos Olímpicos de Invierno, me hizo compararle con otro campeón del mundo nacional que tampoco goza de una popularidad acorde a sus éxitos como es el patinador Javier Fernández. "Es raro, pero tampoco jugué tan bien esta final, eh", despeja con humildad todo un campeón del mundo.

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