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No sólo Fnatic, en Vistalegre ganamos todos
LoL - League of Legends

No sólo Fnatic, en Vistalegre ganamos todos

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Hemos reducido los deportes electrónicos a una lucha de cifras. El "y tú más" del mundo de la política (ese que dice que jugar a videojuegos te dejará en una silla de ruedas), lo hemos convertido en "y nosotros más". Quien asistiera ayer a la final de la LCS Europea de League of Legends entre Fnatic y el Schalke 04 pudo constatar que esto no va de números, ni de millones de euros, ni de followers. Esto son historias, y lo mejor de todo es que merecen ser contadas.

Los deportes electrónicos están en el centro de un debate que sonará a muchos que no pertenezcan o conozcan esta industria. Cada cierto tiempo se suelen asociar a los esports con los Juegos Olímpicos. Se trata de un debate cíclico en el que hay posturas contrapuestas dentro de los propios comités. Mientras en los Juegos Asiáticos, esports como League of Legends acaban de repartir medallas, el Presidente del COI sigue en contra de estos por contravenir el "los valores olímpicos", ya que son violentos.

Lo que pudieron ver los más de 11.000 fans de los deportes electrónicos en Vistalegre, distaba mucho de ser violento. Sí, la mayoría iba con Fnatic, pero esto no era un campo de fútbol en el cual se insulta al rival por el mero hecho de animar a otros 11 jugadores. Sí, había camisetas de los dos equipos, pero había de muchos otros, incluso de juegos totalmente distintos. Y la razón es que lo importante es la comunidad, los esports en sí, y no el conjunto que se lleva un trofeo más a su vitrina.

Final histórica, no hay otro adjetivo

El indudable atractivo de una final entre los sempiternos campeones europeos, con permiso de G2 Esports, y un club alemán de fútbol que marca el camino al resto de organizaciones del viejo continente, atrae a la gente. Que en ese mismo escenario, en Vistalegre, hace tres años se viviera una de las finales más especiales de dicha competición (tal y como te relata en privado más de un responsable), era un aliciente más; e incluso la asistencia de influencers, tan importantes hoy en día para congregar masas, estaba más que gestionada por parte de Riot Games.

Sin embargo, donde me quiero detener es en esa catarata de fotografías entre amigos desde hace muchos años, que se han valido de un evento de tal calibre como excusa para conocerse en persona por primera vez. Yo mismo pude abrazar por primera vez a un gran amigo de Vigo con el cual he compartido muchos años de batallas virtuales. El League of Legends me ha dado poder ver las fotos de su hijo de apenas unos meses de edad directamente desde su teléfono móvil. Y como yo, mucha otra gente ha podido abrazarse al fin con gente a la que quiere y aprecia.

Y es que el magnetismo de este evento traspasa edades, conocimiento sobre los esports e incluso escepticismo. El testimonio más valioso que me llevo de la final fue el de dos guardias de seguridad que hasta hace dos días no sabían ni que había ligas basadas en videojuegos.

Uno de ellos, el más mayor, me comentaba que reconocía al Schalke 04 por ser un equipo de fútbol, pero que desconocía a sus rivales. Cuando le comenté que Fnatic, era un equipo endémico de los esports, nacido en 2004, los ojos se le abrieron como platos. También alucinaba cuando le comentaba que detrás de la puerta que vigilaba había cerca de 11.000 personas jaleando a sus ídolos, pero cuando le hablé de los más de 250.000 que había a través de internet, no fue capaz de articular ni una palabra.

11.000 amigos, ese es el dato importante

Esa sensación tan potente de pertenencia a un grupo no es única de los asistentes. Durante el tercer y cuarto puesto, se pudo ver a Daniele "Jiizuke" Di Mauro, midlaner de Team Vitality, derrumbarse tras vencer en esa serie del sábado. Lo que las cámaras recogían era cómo el italiano de la eterna sonrisa se ponía a llorar entre los abrazos de sus compañeros, pero lo que había detrás era la historia de un chico al que su familia no apoyó en sus inicios competitivos, dándose cuenta que todo lo que había sufrido había merecido la pena.

Tampoco tuvo mucho apoyo hace unos años Ibai Llanos, el que es para muchos, el rostro del League of Legends en nuestro país. Tras el baño de masas que se dio en su casa, en Bilbao, durante las finales de Superliga Orange de principio de mes en Miribilla, y teniendo en cuenta que Riot confió en él como maestro de ceremonias en un evento internacional, estaba claro que Vistalegre también le iba a rendir pleitesía. Y vaya si lo hizo.

También el resto de comentaristas escucharon su nombre coreado por la marabunta, así como Carlos "Ocelote" Rodríguez, cofundador de G2 Esports, quién incluso se emocionó. Los aficionados saben que sin todas y cada una de esas piezas, más allá de que pertenezcan a un equipo aliado o rival, guste o no su forma de narrar, no habríamos conquistado Vistalegre una vez más. Dicen que somos solitarios, huraños y asociales, supongo que ellos no han visto en su vida un recinto con 11.000 amigos como nosotros hicimos ayer.

Foto de lolesports.

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