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Luces, cámaras y... palmeras: lo que no se vio en el HCT Winter Championship en Bahamas

Luces, cámaras y... palmeras: lo que no se vio en el HCT Winter Championship en Bahamas
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Lo normal es que sigamos cualquier campeonato de eSports a través de Twitch en nuestro móvil, PC o tablet. Twitter, Facebook e incluso YouTube son otras alternativas pero, en cualquier caso, siempre hay algo que nos perdemos: lo que se vive y respira en directo en los torneos profesionales.

Tuvimos la suerte de presenciar el HCT Winter Championship 2017, que se celebró en las Bahamas y que reunió a 16 de los mejores jugadores del mundo de Hearthstone para repartir 250.000 dólares en premios y lograr un pase a los mundiales del popular juego de Blizzard.

El equipo de producción del fútbol americano

Hct Winter Produccion

La final del campeonato, disputada entre "Fr0zen" y "ShtanUdachi", fue vista en directo por más de 200.000 personas. A pesar de que es una cifra nada desdeñable, no llega todavía al nivel de audiencia de los deportes tradicionales 'mainstream', que siguen millones de personas en todo el mundo. De todas maneras, Blizzard apostó por una producción y equipo técnico que, según nos contaron, viene directamente de hacer retransmisiones en vivo de fútbol americano en Estados Unidos.

Más de 10 cámaras, incluyendo una grúa, operadores de cámara dedicados a cada jugador y a los casters, productores atentos a cada movimiento dentro y fuera del escenario donde se jugaban las partidas, realizadores, técnicos de luz, sonido... todos ellos suman un equipo de más de 30 personas que emplea la misma profesionalidad y experiencia para retransmitir un campeonato de Hearhtstone que partidos de fútbol americano.

Tal y como sucede en un partido de fútbol o de baloncesto, desde producción y realización siguen de cerca cada movimiento o gesto de los jugadores. Aunque por norma general ellos ni se miran a los ojos mientras juegan (están muy atentos y concentrados en su pantalla de ordenador) y las expresiones son más sutiles que cuando un Cristiano de la vida celebra un gol, son esos pequeños detalles los que hacen de las retransmisiones de Hearthstone algo más emocionante.

A eso hay que añadir los rótulos, el esquema ritual de un partido de un deporte tradicional, con su previa y posterior, la entrevista correspondiente al ganador de la partida (el equivalente al “pie de campo” futbolero), la rueda de prensa con los protagonistas, y, por supuesto, la labor de los casters, que son los que realmente mantienen el interés arriba, comentando y analizando cada jugada, opciones que quedan después de un turno y, en definitiva, aportando valor en un juego que tiene momentos en los que realmente no pasa nada para el espectador (desde que el jugador piensa su movimiento hasta que lo ejecuta puede ser realmente tedioso para los que vemos).

El equipo técnico trabaja igual que si Hearthstone fuera un deporte tradicional de toda la vida

Algo que me llamó bastante la atención fue que, entre el público y detrás de las cámaras, el ambiente no era tan silencioso como me esperaba. El propio equipo técnico hablaba a viva voz e incluso el público también, y eso que prácticamente estábamos a dos metros de los jugadores. No obstante, los jugadores y los casters ni lo notan porque están a lo suyo con los auriculares puestos.

Sea como sea, la sensación del “detrás de las cámaras” fue la de profesionalidad y todo bajo control, como si aquello fuera un deporte de toda la vida... solo que Hearthstone tiene tres años. Otro mito más que derribar para los que piensen que los eSports son cosa de frikis que no tienen nada mejor que hacer en la vida.

El resultado de la final fue este:

Los jugadores: profesionales y amigos

Jugadores Hearthstone Hct

Teniendo en cuenta que la mayoría de ellos no llegan ni a los 20 años, es muy interesante observar cómo viven los jugadores un torneo profesional de estas características.

En primer lugar: son amigos y salta a la vista cuando no están en medio de una partida (ahí, como dijimos, es complicado encontrar expresiones reseñables). Cuando comienza el torneo y aunque no les toque jugar hasta dentro de varias horas, todos se reúnen en una especie de sala de concentración en la que tienen ordenadores por si quieren practicar o diseñar estrategias de última hora, refrescos, algo de comida, sofás y, cómo no, una tele para seguir en directo cada partida.

Pudimos colarnos brevemente en esta sala de concentración y lo que vimos fue un ambiente muy relajado, con varios de los jugadores hablando entre sí y analizando la partida que se estaba llevando a cabo en ese momento, otro jugando en un ordenador a un juego retro de plataformas y otros, simplemente, en silencio. He aquí una foto de ese momento:

Concentracion

Cuando terminó la final entre "Fr0zen" y "ShtanUdachi", aparte de que todos se agruparon, abrazaron y felicitaron entre sí, fuera de las cámaras empezaron a bromear, a darse puñetazos en el hombro de broma, incluso a echar pulsos rusos. Subrayo lo de fuera de las cámaras porque en eventos de este tipo siempre suele haber una especie de protocolo, de normas para dar una imagen buena, pero estos momentos que comento se produjeron cuando ya no había apenas nadie en el recinto.

Y cuando llega la hora de celebrar, por supuesto, también se mantienen juntos, bailando, pasándolo bien como cualquier chaval de su edad. Todo sea dicho, el más extrovertido, por decirlo de manera diplomática, es el ruso ‘Pavel’, actual campeón mundial de Hearhtstone (que en este torneo ni llegó a cuartos de final, por cierto).

No nos olvidemos que el campeón de este HCT Winter Championship se llevaba 60.000 dólares. Con una cantidad de dinero así es fácil pensar que el ambiente sería de competitividad, tensión e incluso mal rollo entre ellos, pero nada más lejos de la realidad.

¿Demasiado nerds para las Bahamas?

Pavel

¿Y qué tal el ambiente? Ya hemos comentado detalles del equipo técnico y de producción y de los propios jugadores, pero, ¿qué se respira en un torneo así?

Esta vez, además, el emplazamiento era todo lo contrario a lo que uno podía imaginar como ideal para celebrar un torneo de Hearthstone. Estar jugando horas y horas al lado de un entorno paradisíaco como el de las Bahamas en medio de un resort de ‘todo incluido’ es ciertamente extraño, pero más fue ver cómo se adaptaron a ello los jugadores. Generalmente son de perfil tímido y, en algunos casos, como el del propio "ShtanUdachi", nunca habían viajado tan lejos de casa.

El primer día les recuerdo abrigados de más, con sus suéters y sudaderas de rigor, acompañados en todo momento por sus representantes. Sin embargo, al día siguiente ya se mostraron con bermudas y manga corta, yendo solos a desayunar, dando un paseo por la playa…

Quizá este torneo en las Bahamas no fue lo mejor para hacerse una idea del ambiente general porque allí la mayoría de la gente estaba de vacaciones, no para ver partidas de Hearthstone. Esto se notó también en el propio recinto, muy pequeño y con aforo para no mucho más de 100 personas. De hecho, restaba algo de encanto ver que una partida clasificatoria estaba siendo seguida por 30.000 personas en directo, mientras que allí, en persona, no había más de diez. Eso no sucedió en la final, que se vivió con toda la sala llena y con bastante emoción, pero, en resumen, Blizzard decidió elegir un sitio exótico para este torneo, aunque quizá no fue la decisión más acertada si nos ponemos en el punto de vista del público.

Hct Casters Obsérvense las sillas vacías a la derecha. ¿Quién iba a venir a las Bahamas a ver partidas de Hearthstone en directo?

De todos modos, el ambiente fue bastante relajado y profesional, tal vez mucho más tranquilo que si hubiera habido miles de fans en el mismo recinto pero, sin duda, es toda una experiencia vivir un campeonato así en primera persona.

En Xataka eSports: Viaje a Un'Goro: ponemos las nuevas cartas de Hearthstone a examen

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