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Riot Games aclara que no recibió ninguna queja formal y desestima las acusaciones de «tampering» hacia G2, ocelote y Perkz

Riot Games aclara que no recibió ninguna queja formal y desestima las acusaciones de «tampering» hacia G2, ocelote y Perkz
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Hace poco más de una semana, un medio estadounidense publicó una información que apuntaba que varios equipos profesionales de League of Legends podían haber denunciado a G2 Esports y a Luka “Perkz” Perkovic por «tampering». Finalmente, Riot Games ha salido a la palestra y ha aclarado que no recibieron ninguna queja formal y que por lo tanto el equipo, ocelote y el jugador estarían libres de toda acusación.

Originalmente, VPEsports publicó la noticia de la que nos hicimos eco. En ella se decía que varios conjuntos de League of Legends European Championship (LEC) habían presentado como pruebas conversaciones del jugador croata de G2 incurriendo en una práctica ilegal y penada como el «tampering». Según la información, el primer contacto lo hacía Perkz y la firma la llevaba a cabo Carlos “ocelote” Rodríguez, CEO y fundador de la organización.

Una queja fuera de plazo

En este momento, la Oficina de la Liga no ha recibido queja formal por parte de ningún equipo de LEC. Otro implicado presentó una única queja a la Liga, pero se refiere a hecho que acontecieron fuera del plazo límite”, han explicado desde Riot Games. En The Shotcaller han informado sobre todo el asunto y han investigado sobre la última parte de la declaración. De acuerdo con el reglamento de la empresa, las alegaciones por «tampering» o «poaching» deben llevarse a cabo antes de seis meses. Una vez pasado ese tiempo, Riot Games no lo investiga.

En Fnatic no tardaron tiempo en desmarcarse de la noticia y Patrik Sätternon, jefe de la oficina gaming de la entidad, dijo a través de Twitter que la escuadra no tenía intención de poner una queja formal en relación al supuesto, y ahora desestimado, “poaching realizado en LCS/LEC”. El caso de Rasmus “Caps” Winther desató muchos comentarios en torno a las prácticas llevadas a cabo por G2 Esports. Con la información del portal norteamericano, tanto el equipo como el jugador firmaron el 9 de noviembre un acuerdo de disponibilidad que le permitía conversar libremente con otras organizaciones.

Ocelote no ha tardado en reaccionar a la publicación de The Shotcaller, aunque no se ha extendido demasiado. El CEO de G2 se ha limitado a compartir la imagen del Pikachu sorprendido, evidenciando que estaba seguro de que finalmente Riot Games iba a desestimar la causa en contra de su organización y jugador.

Como mencionamos ya en el artículo anterior el «tampering» ocurre cuando alguna entidad, ya sea por medios de su entrenador, jugador o dueño, interviene de manera directa o indirecta con un miembro de otro equipo. El matiz del asunto es que no solo es ilegal ofrecerle una cantidad de dinero mientras tiene un contrato activo, sino que también lo es intentar convencerle –cifras aparte- de que fiche por tu organización aunque no haya una propuesta en firme.

Imagen vía Riot Games

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